El Teatro de Rojas de Toledo ha sido recientemente el escenario del acto institucional de entrega de Honores y Distinciones con motivo de la festividad de San Ildefonso, patrón de la ciudad, una cita que este año ha tenido un carácter especialmente simbólico.
La ceremonia comenzó a las 18:00 horas con un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba), gesto que marcó el tono solemne del acto y motivó la supresión del tradicional cóctel posterior. Además, al celebrarse en el Teatro de Rojas, el aforo estuvo limitado y el acceso se realizó únicamente mediante invitación previa.
Previamente, los actos comenzaron con la solemne celebración religiosa en rito hispano-mozárabe en la Catedral Primada, seguida de la procesión y veneración de la reliquia del Santo Patrón, reforzando el vínculo entre tradición, identidad y vida institucional.
Este año, el evento coincidió con el 450 aniversario del Mesón de la Fruta, construido en 1576 y considerado el primer corral de comedias de Toledo, un hito fundamental en la historia teatral de la ciudad, lo que aportó un significado especial al enclave elegido para la celebración.
Durante el acto, el Ayuntamiento de Toledo reconoció la trayectoria y contribución de personas e instituciones que han dejado una huella relevante en ámbitos como la cultura, la historia, la salud, la creación artística o el servicio público.
La Medalla de Oro de la Ciudad fue concedida a la Santa Iglesia Catedral Primada de Toledo, coincidiendo con el VIII Centenario del inicio de la construcción de la catedral gótica. Con esta distinción, el Consistorio quiso destacar su papel como símbolo universal de Toledo y como referente patrimonial, artístico y cultural de proyección internacional. Velázquez ha puesto en valor su dimensión espiritual, histórica y artística, así como el ambicioso programa conmemorativo impulsado para celebrar “el alma de Toledo”.
La presidenta de la Diputación, Concepción Cedillo, ha respaldado los honores concedidos, señalando que los galardonados “representan lo mejor de Toledo” y agradeciendo su contribución para que la ciudad siga siendo “un referente histórico, cultural y patrimonial, además de una ciudad viva y con futuro”.
Asimismo, fueron nombrados Hijos Predilectos de la Ciudad María de los Ángeles Martínez Hurtado, presidenta de la Cámara de Comercio de Toledo, por su liderazgo institucional y su impulso al desarrollo económico de la ciudad; y Luis Alfredo Béjar Sacristán, a título póstumo, por su extensa labor como escritor, profesor y político comprometido con la vida cultural y cívica de Toledo.
Como Hijos Adoptivos recibieron la distinción Mariano García Ruipérez, archivero municipal entre 1991 y 2025, por su dedicación a la conservación y difusión de la memoria documental de la ciudad; y Álvaro Nodal Guerreira, médico pediatra, por su trayectoria profesional y humana al servicio de la salud infantil.
En el apartado de Concejales Honorarias, el Ayuntamiento rindió homenaje a las primeras mujeres concejales de la corporación democrática surgida en 1979: María Mercedes Teresa Fernández Díaz, Concepción Partearroyo Vallano, a título póstumo, y María Isabel Buendía Cruz, reconociendo su papel pionero en la representación municipal.
También fueron distinguidos como Ciudadanos Honorarios el fotógrafo y cineasta Pepe Castro, por su trayectoria creativa y proyección cultural, y el grupo musical toledano Veintiuno, como embajadores del talento y la cultura contemporánea de la ciudad.
Por último, el Consistorio dedicó dos espacios públicos: la Biblioteca del barrio de Buenavista al historiador Antonio Casado Poyales, a título póstumo, y una rotonda al Colegio Oficial de Enfermería de Toledo, en reconocimiento a su aportación histórica a la salud pública y al sistema de cuidados.
Con esta celebración, tanto Ayuntamiento de Toledo como la Diputación vuelven a poner de manifiesto su apuesta por reconocer el talento, la memoria y el compromiso de quienes hacen posible que Toledo continúe avanzando sin perder sus raíces.




