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    La empresa de inserción sociolaboral Inserta Toledo, vinculada a Cáritas Diocesana de Toledo, gestionará desde este mes de enero el servicio de recogida selectiva de residuos textiles en los municipios adheridos al Consorcio de Servicios Públicos Medioambientales de la Diputación de Toledo y su empresa pública GESMAT.

    Esta ampliación supone un hito en la trayectoria del proyecto textil de Cáritas, que pasa de gestionar los contenedores instalados en la diócesis a coordinar una red provincial que superará los 350 puntos de recogida. En concreto, el número de contenedores específicos de Inserta Toledo aumentará de los 167 actuales hasta un total de 348, lo que permitirá dar cobertura al 100 % de la población de la provincia de Toledo.

    La implantación del servicio responde a la obligación establecida en la Ley de Residuos 7/2022, que exige a las administraciones locales disponer de un sistema de recogida selectiva de ropa usada desde el 1 de enero de 2025. Los nuevos contenedores, propiedad de la Diputación Provincial, mantendrán el modelo actual e incluirán una serigrafía identificativa tanto de las entidades públicas financiadoras como de Cáritas Diocesana de Toledo, garantizando así un destino ético para las donaciones textiles.

    El gerente de Inserta Toledo, Francisco Villacampa, ha subrayado la importancia de esta expansión, que permitirá “incrementar el número de trabajadores de inserción social y reforzar el compromiso con el cuidado del medio ambiente a través del reciclaje textil”, además de gestionar prácticamente la totalidad de la ropa usada generada en la provincia.

    Inserta Toledo, primera empresa de inserción de la provincia, tiene como objetivo principal la inclusión sociolaboral de personas en situación de exclusión. En 2025, la entidad recogió más de 1,1 toneladas de ropa usada y contó con una plantilla de 20 trabajadores, de los cuales 12 procedían de itinerarios de inserción social, una cifra que se prevé aumentar gracias a la ampliación del servicio.

    Con este proyecto, Cáritas Diocesana de Toledo refuerza su apuesta por la economía circular, un modelo que combina el cumplimiento de la normativa medioambiental con la generación de oportunidades laborales para las personas más vulnerables.

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