El Colegio Oficial de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Toledo ha advertido del importante retraso que sufre España en la concesión de licencias de obra en comparación con otros países de la Unión Europea, donde los procedimientos se resuelven en plazos mucho más reducidos.
El Colegio se suma así al debate abierto a nivel nacional y europeo tras las conclusiones expuestas por el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE), a raíz de la última reunión de la Junta Directiva del Consortium of European Building Control (CEBC), organismo que agrupa a entidades de control de la edificación de numerosos países europeos y que actualmente preside el arquitecto técnico Sergio Vázquez.
Durante el encuentro se analizaron distintos modelos europeos que evidencian que la agilización de licencias es posible cuando existen procedimientos eficientes, una clara apuesta por la digitalización y, en algunos casos, mecanismos sancionadores ante el incumplimiento de plazos. Países como Chipre, Polonia o Finlandia destacan por su agilidad administrativa, con licencias resueltas en semanas o pocos meses.
En concreto, en Chipre los plazos oscilan entre los 20 y los 40 días según el tipo de proyecto; en Polonia se sitúan en torno a los 45 días; y en Finlandia el plazo medio ronda los tres meses, con numerosos expedientes tramitados incluso en menos tiempo. Frente a estos datos, en España los plazos habituales para la concesión de una licencia de obra se alargan entre uno y dos años, lo que supone un freno para la actividad del sector y dificulta dar respuesta al problema del acceso a la vivienda.

El presidente del CGATE, Alfredo Sanz, considera que la situación ha generado un intenso debate político y social. “No es razonable que un procedimiento reglado como la obtención de una licencia de obra tenga plazos de entre 15 y 18 meses, especialmente en un contexto de urgencia habitacional como el actual”, ha señalado.
Por su parte, el presidente de la CEBC, Sergio Vázquez, ha explicado que la entidad trabaja en tres grandes líneas estratégicas: la mejora de los plazos de concesión de licencias, el impulso de la formación continua de los profesionales y el avance hacia un control de la edificación más sostenible. Vázquez ha subrayado que el análisis comparado con otros países no pretende señalar diferencias sin utilidad, sino detectar oportunidades reales de mejora.
Entre los factores clave del éxito de los modelos europeos, Vázquez ha destacado la digitalización de los procedimientos administrativos, que ya es una realidad plenamente implantada en países como Finlandia. En esta línea, Alfredo Sanz ha insistido en la necesidad de que España dé el paso definitivo hacia la digitalización total de estos procesos para reducir tiempos y mejorar la eficiencia.
Desde el CGATE, en colaboración con la CEBC, se están impulsando iniciativas para intercambiar experiencias y buenas prácticas entre países europeos, con el objetivo de avanzar hacia procedimientos más ágiles que contribuyan a dar respuesta al reto de la vivienda y a mejorar la calidad del entorno construido.

