Castilla-La Mancha ha presentado recientemente en Toledo el nuevo proceso asistencial de trauma grave, una actualización del Código Trauma que amplía el modelo de respuesta sanitaria ante este tipo de emergencias. El documento aborda el recorrido completo del paciente, desde la prevención y la actuación inicial en el lugar del incidente hasta la atención hospitalaria, la rehabilitación y la recuperación posterior.
El director gerente del SESCAM, Alberto Jara, ha destacado durante la jornada de presentación que esta actualización supone la evolución de un modelo que lleva más de una década funcionando en la región. Según ha señalado, el nuevo enfoque permite evaluar la experiencia acumulada y avanzar hacia una atención más coordinada y homogénea en todo el territorio autonómico.
La enfermedad traumática grave constituye una patología tiempo-dependiente que requiere una respuesta rápida, coordinada y especializada. Entre los casos más habituales se encuentran accidentes de tráfico, caídas desde altura, atropellos o accidentes laborales graves, situaciones en las que cada decisión puede condicionar la evolución del paciente.
Durante el último año, Castilla-La Mancha activó más de 500 procedimientos relacionados con pacientes con trauma grave o potencialmente grave, con la movilización de más de 1.600 recursos sanitarios en la región. “Detrás de esos datos hay algo muy importante: un sistema sanitario trabajando de manera coordinada en situaciones en las que cada minuto cuenta”, ha afirmado Alberto Jara.
Del Código Trauma a un proceso integral
El nuevo proceso asistencial de trauma grave supone un cambio respecto al modelo anterior, centrado principalmente en la activación de recursos de emergencia. La actualización incorpora ahora una visión integral de todas las fases de atención al paciente traumático.
“Hasta ahora, el Código Trauma estaba muy centrado en la activación de recursos de emergencia. Con esta actualización avanzamos hacia un proceso asistencial mucho más completo. No hablamos solo de responder rápido, sino de organizar toda la atención del paciente desde el primer momento”, ha señalado el director gerente del SESCAM.
El documento incluye la prevención, la atención precoz en el lugar del incidente, la asistencia hospitalaria, la rehabilitación y la recuperación posterior. “Detrás de cada trauma grave no solo hay una emergencia médica, sino también una persona que necesita la mejor respuesta posible en cada fase de su atención”, ha añadido Alberto Jara.
La actualización también refuerza la coordinación entre los distintos niveles asistenciales, un aspecto relevante en una comunidad autónoma con gran extensión territorial, dispersión poblacional y una red sanitaria diversa. El objetivo es favorecer una respuesta homogénea y de calidad con independencia del lugar en el que se produzca el incidente.
Principales novedades del documento
Entre las principales mejoras incorporadas destaca la consolidación del concepto de hospital idóneo. Este criterio permite que cada paciente sea trasladado directamente al centro más adecuado en función de la gravedad de sus lesiones, los recursos necesarios y el tiempo de traslado.
El nuevo proceso asistencial de trauma grave refuerza además la coordinación entre equipos extrahospitalarios y hospitales, mejora los sistemas de preaviso hospitalario y consolida los equipos de trauma formados por profesionales de diferentes especialidades.
La actualización incorpora modelos estandarizados de comunicación y transferencia de pacientes, con el fin de mejorar la seguridad clínica y garantizar que la información llegue de forma clara, ordenada y homogénea a los profesionales implicados.
El documento incluye también herramientas como la transfusión prehospitalaria y la reanimación hemostática, que permiten actuar de forma precoz ante situaciones críticas, especialmente en pacientes con hemorragias graves.
Por primera vez, el proceso incorpora un sistema básico de indicadores de calidad y un registro regional específico. Estas herramientas permitirán evaluar de forma continua la atención prestada, analizar resultados e identificar oportunidades de mejora.
A estas medidas se suma un plan formativo dirigido a reforzar la capacitación de los profesionales y a garantizar una atención homogénea al paciente con trauma grave en Castilla-La Mancha.
Trabajo en red y mejora continua
Alberto Jara ha subrayado que la enfermedad traumática grave es uno de los ejemplos más claros de trabajo en red dentro del sistema sanitario. En su atención intervienen profesionales de Atención Primaria, Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario, servicios hospitalarios de urgencias, unidades de cuidados intensivos, anestesia, cirugía, traumatología, rehabilitación, enfermería y otras áreas asistenciales.
El director gerente del SESCAM ha agradecido el trabajo de los profesionales que han participado en la elaboración del documento, con la colaboración de 10 autores y 17 revisores. “Los documentos importantes son aquellos que consiguen transformar el conocimiento y la experiencia de los profesionales en una forma común de actuar”, ha afirmado.
Alberto Jara ha concluido que este nuevo proceso asistencial abre una etapa dentro de un modelo de mejora continua que seguirá evolucionando mediante la evaluación de resultados, la formación y la actualización permanente de los procedimientos.
“La calidad de un sistema sanitario no se mide únicamente por sus infraestructuras, por su equipamiento tecnológico o por sus recursos. También se mide por su capacidad para generar conocimiento, compartirlo, coordinarse y mejorar de forma continua”, ha señalado.