El concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Toledo, Txema Fernández, ha propuesto la modificación de la Ordenanza Reguladora de la Contaminación Ambiental (ORCA) en su apartado relativo a la contaminación acústica con el objetivo de “garantizar la calidad de vida, la salud y el descanso” de la población que reside en las proximidades de zonas de ocio.
Endurecer los límites de ruido
Fernández ha planteado al equipo de Gobierno que estudie la posibilidad de endurecer los límites de ruido en este tipo de espacios, incluso rebajando a la mitad los decibelios permitidos actualmente en áreas recreativas y en eventos especiales situados cerca de zonas residenciales.
A su juicio, muchos de los trastornos que sufren los vecinos podrían mitigarse si se controlara el nivel de ruido antes de autorizar la puesta en marcha de determinadas actividades.
El edil ha instado además al portavoz municipal, tras el anuncio de un plan acústico para los eventos de la ciudad, a concretar qué medidas correctoras se van a aplicar más allá de fijar en el calendario las fechas de celebraciones recurrentes.
Terrazas de La Peraleda
Como ejemplo, el portavoz de IU ha señalado la situación de las terrazas de La Peraleda, actualmente en proceso de adjudicación, cuya actividad entre los meses de marzo y septiembre, según afirma, afecta a residentes de zonas como San Pedro el Verde, Vistahermosa y La Legua.
Según el pliego, las instalaciones deberán contar con un sistema de apantallamiento que garantice el cumplimiento de los niveles de ruido teniendo en cuenta una emisión de 90 decibelios. Sin embargo, el portavoz del Gobierno local habría situado el límite en 100 decibelios, una cifra que, según IU, resulta incongruente con el propio pliego y con la ordenanza municipal vigente.
En este sentido, Fernández ha recordado que el Anexo II de la ORCA fija niveles máximos de 73 decibelios en horario diurno y 63 en horario nocturno para sectores de uso recreativo y espectáculos, por lo que considera contradictorio permitir emisiones de 90 decibelios en contratos municipales.
Normativa actual de 2009
El concejal ha subrayado además que la normativa actual data de 2009 y, a su juicio, necesita actualizarse en un contexto en el que existe mayor sensibilidad social y evidencia científica sobre los efectos del ruido en la salud.
Por ello, propone no solo revisar los límites acústicos en zonas de ocio próximas a áreas residenciales, sino también incorporar en los pliegos de adjudicación cláusulas de resolución de contrato en caso de que se acumulen tres incumplimientos de los niveles establecidos.
Fernández ha recordado que la Organización Mundial de la Salud considera el ruido ambiental un contaminante peligroso y uno de los principales riesgos para la salud física y mental. Entre sus recomendaciones figura no superar los 65 decibelios durante el día y mantener límites aún más estrictos en horario de descanso nocturno, situando en 70 decibelios la media anual aconsejada para actividades de ocio. Según IU, estos parámetros deberían servir de referencia para una revisión más restrictiva de la ordenanza municipal.
