El Ayuntamiento de Toledo ha preparado un dispositivo especial de limpieza con motivo de la Semana Grande del Corpus Christi, a través de la empresa concesionaria Valoriza, con el objetivo de garantizar el adecuado estado de las calles del Casco Histórico por donde discurre el recorrido procesional y reforzar los trabajos en los espacios con mayor afluencia de público.
El plan incluye actuaciones de choque previas, refuerzos mecánicos y humanos en el recinto ferial de La Peraleda y un despliegue extraordinario para la procesión del Jueves de Corpus. El Consistorio también ha solicitado la colaboración de vecinos y comerciantes para mantener la imagen de la ciudad durante sus días más señalados.
Itinerario de la procesión y calles anexas
Los trabajos previos comenzaron el 18 de mayo y se prolongarán hasta el 3 de junio en todo el itinerario de la procesión y en sus calles anexas. Estas actuaciones se centran en la eliminación de pintadas, pegatinas y carteles, así como en la limpieza en profundidad de papeleras y en la retirada de manchas en el empedrado.
El dispositivo contempla también un plan específico para el recinto ferial de La Peraleda, donde se espera una elevada afluencia de público con motivo de las carpas y de los conciertos programados. Para ello, desde el 27 de mayo se han instalado 30 contenedores fijos destinados a los actos generales, a los que se suman otros 20 contenedores adicionales para la inauguración de las carpas y cada uno de los grandes eventos musicales.
A partir del 29 de mayo, el recinto ferial cuenta además con un dispositivo diario compuesto por 7 peones, 2 encargados de brigada, 2 barredoras, 5 sopladores, 1 baldeadora y 1 camión de recogida. Las labores de limpieza integral posteriores a los eventos nocturnos comienzan a las 07:00 horas de la mañana siguiente.
Día grande de la festividad
El día grande de la festividad, el jueves 4 de junio, contará con un operativo especial de máxima intensidad estructurado por fases para coordinarse con los actos tradicionales del Corpus Christi.
Durante la madrugada del jueves, entre las 03:00 y las 10:00 horas, se activará un servicio extraordinario formado por 5 equipos de baldeo manual, con 10 peones en total, que actuarán en los sectores ordinarios. A este dispositivo se sumarán 2 barredoras y 6 peones adicionales para agilizar la limpieza y dejar las vías despejadas antes del esparcido del tomillo y la colocación de las sillas.
Tras la limpieza general, varios peones de repaso mantendrán las calles en condiciones adecuadas hasta el inicio de los actos principales. Además, a las 10:00 horas, un equipo extraordinario de 2 peones se situará inmediatamente detrás de los caballos para limpiar la vía de forma inmediata hasta que abandonen el Casco Histórico.
Con el fin de no interferir en el itinerario ni en los horarios de la procesión, se suprimirá la recogida comercial de la mañana. En su lugar, el servicio de tarde se incrementará para dar cobertura a los comercios.
Una vez finalizados los actos matinales, a partir de las 15:00 horas, un dispositivo extraordinario integrado por 9 peones y 1 conductor, con el apoyo de 1 camión recolector, procederá a la retirada del tomillo en todo el recorrido procesional.