Castilla-La Mancha participará, a través del servicio de Radiodiagnóstico del Hospital Universitario de Toledo, en MamoRisk, el primer estudio español sobre riesgo personalizado de cáncer de mama. El proyecto evaluará un modelo estadístico que combina factores clínicos, genéticos y mamográficos para calcular la probabilidad individual de desarrollar la enfermedad.
La investigación contará con la participación de 10.000 mujeres seleccionadas entre usuarias de los programas de detección precoz de 14 comunidades autónomas. De ellas, 4.000 habrán sido diagnosticadas de cáncer de mama y otras 6.000 no tendrán un diagnóstico previo de la enfermedad.
El objetivo de MamoRisk es comprobar si este modelo puede utilizarse en el futuro para adaptar el seguimiento sanitario al nivel de riesgo de cada mujer. Las participantes serán clasificadas en grupos de riesgo bajo, intermedio o alto, con estimaciones sobre la probabilidad de desarrollar cáncer de mama a dos y cinco años.
Las mamografías realizadas actualmente dentro de los programas públicos de cribado, atendiendo principalmente a la edad y a determinados antecedentes, continúan siendo la principal herramienta para detectar precozmente el cáncer de mama. El nuevo modelo no sustituye estas pruebas, sino que busca incorporar información adicional que permita avanzar hacia una prevención más personalizada.
Datos clínicos, muestras de saliva e inteligencia artificial
El estudio se desarrollará en tres grandes fases. La primera consistirá en la recogida de datos clínicos y epidemiológicos, junto con muestras biológicas de las participantes.
Posteriormente, los equipos investigadores analizarán la información genética obtenida mediante muestras de saliva y estudiarán las mamografías con herramientas de inteligencia artificial. La última fase estará destinada a evaluar la capacidad predictiva del modelo y su posible coste-efectividad dentro del sistema sanitario.
El modelo incluirá factores no genéticos como el peso, la altura, los antecedentes familiares, los factores reproductivos y hormonales o determinados aspectos relacionados con el estilo de vida. También tendrá en cuenta variantes genéticas y características mamográficas analizadas mediante inteligencia artificial.
Los investigadores compararán las puntuaciones obtenidas por las mujeres que desarrollaron cáncer de mama con las correspondientes a participantes sanas. Este análisis permitirá comprobar si el sistema diferencia de forma fiable entre distintos niveles de riesgo.

Un seguimiento adaptado al riesgo de cada mujer
En caso de que MamoRisk, el primer estudio español sobre riesgo personalizado de cáncer de mama, valide la eficacia del modelo, sus resultados podrían aplicarse posteriormente en los programas de cribado poblacional.
Las mujeres con una mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad podrían recibir un seguimiento más frecuente o detallado. El objetivo sería facilitar la detección del cáncer en fases más tempranas y estudiar la aplicación de medidas preventivas dirigidas a determinados perfiles de riesgo.
El proyecto reúne a profesionales de distintas áreas, entre ellos especialistas en radiología, oncología, ginecología, genética, salud pública, informática, enfermería y laboratorio. La investigación está financiada con 1,2 millones de euros procedentes del programa europeo NextGenerationEU, a través de una convocatoria de Medicina Personalizada de Precisión del Instituto de Salud Carlos III.
Junto a Castilla-La Mancha participan Andalucía, Aragón, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Comunidad de Madrid, Comunitat Valenciana, Extremadura, Galicia, La Rioja, Principado de Asturias y Región de Murcia.
La investigación tendrá una duración aproximada de dos años. Hasta que se conozcan sus resultados, los especialistas recuerdan que la participación en los programas públicos de mamografías continúa siendo la principal medida disponible para la detección precoz del cáncer de mama.
