El Gobierno de Castilla-La Mancha, con el presidente Emiliano García-Page al frente, guardó un minuto de silencio ante la sede del Ejecutivo autonómico en recuerdo de las personas fallecidas y heridas en el accidente ferroviario ocurrido ayer en el término municipal de Adamuz, en la provincia de Córdoba.
El acto sirvió para trasladar, en nombre de toda la sociedad castellanomanchega, el cariño y la solidaridad con las víctimas y sus familias. La consejera portavoz, Esther Padilla, expresó el pésame a los familiares de las personas fallecidas y envió un mensaje de apoyo a quienes continúan heridas o se encuentran en estado crítico tras el suceso.

Uno de los accidentes ferroviarios más graves
Padilla recordó que se trata de uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados en el país en la historia reciente y lamentó profundamente lo ocurrido.
También agradeció el trabajo de los profesionales de los ámbitos sanitario y psicológico, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de las personas voluntarias que han participado en la atención y en las labores desarrolladas en el entorno del municipio donde se produjo el accidente.
Desde el Ejecutivo regional se expresó el deseo de que las personas que permanecen en estado grave puedan evolucionar favorablemente y se reiteró el apoyo a las familias y personas afectadas por una tragedia que ha conmocionado al conjunto del país.

Aplazamiento de la entrega de las Medallas de Oro en Toledo
Por otra parte, el Ministerio de Cultura ha anunciado el aplazamiento del acto de entrega de las Medallas de Oro al Mérito en las Bellas Artes, cuya celebración estaba prevista para mañana martes, 20 de enero, en la propia ciudad de Toledo.
Una decisión en la que ha pesado como no podía ser de otra manera, el grave accidente ferroviario que ha causado, hasta el momento, un total de 39 fallecidos y 152 heridos.
Tres toledanas entre las viajeras
Según han señalado los presentes, los testimonios de supervivientes y testigos del trágico accidente han sido sobrecogedores. Como ha informado encastillalamancha.es, uno de ellos ha sido el del párroco de la localidad, Rafael Godoy, del que se ha hecho la Cadena Cope, que recuerda como a tres chicas de Toledo las recogieron sus madres en un momento difícil de olvidar.
«A las tres de la mañana salieron las tres últimas chicas de Toledo, que llegaron sus madres a por ellas. Se abrazaron y fue un momento que te ponía los pelos de punta porque esas madres verían a sus hijas como si hubieran vuelto a nacer», ha explicado a los medios de comunicación el párroco de la localidad», ha asegurado el diario digital castellanomanchego.
