El Ayuntamiento de Toledo ha puesto en marcha la segunda fase del proyecto de recuperación de Vega Baja, una actuación que se desarrolla en una parcela municipal situada en el entorno de Las Moreras y que busca avanzar en la transformación de este enclave de la ciudad desde el punto de vista patrimonial, urbanístico y de uso ciudadano.
Durante una visita reciente al inicio de los trabajos, el alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, ha señalado que esta nueva intervención supone “un paso más” en la recuperación de este espacio y ha enmarcado la actuación en la estrategia municipal para devolver protagonismo a una zona de gran valor histórico y urbano.

Recuperación del patrimonio existente
Según ha explicado el regidor, el proyecto mantiene como uno de sus principales objetivos la recuperación del patrimonio existente en Vega Baja, con una intervención orientada a acercar a la ciudadanía al pasado histórico del enclave.
En este sentido, Velázquez ha asegurado que el Ayuntamiento continúa avanzando en “un objetivo fundamental como es el de recuperar el patrimonio de esta zona haciendo una aproximación a lo que fue la capital Visigoda tan importante que tuvimos a orillas del río”.
Según ha explicado el regidor, el proyecto mantiene como uno de sus principales objetivos la recuperación del patrimonio existente en Vega Baja, con una intervención orientada a acercar a la ciudadanía al pasado histórico del enclave.
La actuación también persigue un uso más cotidiano y accesible del espacio. El alcalde ha destacado que la intervención permitirá generar nuevos lugares “para el disfrute de los ciudadanos, con zonas de paseo, zonas verdes y de ocio, así como de esparcimiento para todos los toledanos en esta parte tan querida de la ciudad como es Vega Baja”.
Carácter integrador del proyecto
Uno de los aspectos que el Gobierno municipal ha subrayado de forma expresa es el carácter integrador del proyecto. Velázquez ha insistido en que la recuperación de Vega Baja en Toledo debe servir para eliminar barreras urbanas y reforzar la conexión entre distintos puntos de la ciudad.
“Siempre hemos dicho que Vega Baja no podía ser una brecha en la ciudad, sino una oportunidad para unir los barrios de Santa Teresa, Buenavista y Palomarejos con la Universidad de Castilla-La Mancha, y así lo estamos haciendo”, ha afirmado.

El alcalde ha añadido además que esta actuación “cobra aún más sentido en el contexto de otras actuaciones en marcha en la zona, como la recuperación del histórico campo de fútbol Carlos III, cuya inauguración está prevista en los próximos meses”.
Yacimiento visigodo visitable
La segunda fase del proyecto contempla la adecuación de una parte del yacimiento visigodo para hacerlo visitable. Para ello, se prevé la creación de sendas peatonales y la eliminación de barreras que actualmente dificultan el tránsito y limitan el uso del espacio público.
Esta intervención da continuidad a la primera fase ya concluida y mantiene el planteamiento de poner en valor los restos arqueológicos mediante soluciones no invasivas y reversibles. El objetivo municipal es consolidar a largo plazo un gran parque arqueológico en Vega Baja que combine conservación patrimonial, interpretación histórica y uso ciudadano.
En el plano técnico, los trabajos incluyen la consolidación de los cimientos existentes y la recreación de las huellas de las edificaciones con materiales diferenciados, de forma que los visitantes puedan interpretar con mayor claridad la estructura original del asentamiento sin alterar la integridad de los restos.
Caminos, zonas ajardinadas y áreas estanciales
Además se habilitarán caminos de acceso, zonas ajardinadas con especies adaptadas al clima local y áreas estanciales. El proyecto incorporará también mobiliario urbano como bancos, iluminación, papeleras y elementos informativos destinados a la musealización del yacimiento.
La actuación prevé igualmente la delimitación del espacio mediante una valla de protección, una medida con la que se pretende garantizar la conservación de los restos y facilitar su integración en el entorno urbano.
Además se habilitarán caminos de acceso, zonas ajardinadas con especies adaptadas al clima local y áreas estanciales. El proyecto incorporará también mobiliario urbano como bancos, iluminación, papeleras y elementos informativos destinados a la musealización del yacimiento.
Con esta nueva fase, el Ayuntamiento continúa avanzando en un proyecto que combina patrimonio, urbanismo y accesibilidad en uno de los enclaves con mayor carga histórica de Toledo. La previsión municipal es que, una vez completadas las distintas actuaciones previstas, Vega Baja gane peso como espacio de paseo, encuentro ciudadano e interpretación arqueológica.


